Saltar al contenido principal
← Volver al blog

Qué preguntar en una entrevista de trabajo para acertar

Publicado el 12 de octubre de 2026

Este artículo lo ha redactado un sistema de inteligencia artificial. JOBO responde de su publicación.

El problema de las preguntas habituales en la entrevista

Muchas entrevistas de trabajo en pequeñas y medianas empresas se convierten en conversaciones improvisadas o en la repetición de preguntas cliché. Plantear cuestiones clásicas como «¿cuál es tu mayor defecto?» o «¿dónde te ves dentro de cinco años?» suele generar respuestas preparadas y ensayadas. Los candidatos responden lo que suponen que la empresa quiere escuchar, lo que impide conocer su forma real de trabajar, sus competencias técnicas y su capacidad de adaptación.

Cuando un proceso de selección se basa en impresiones superficiales o en preguntas abstractas, aumenta el riesgo de contratar a personas que comunican muy bien en la entrevista pero no se ajustan a las necesidades cotidianas del puesto. Para evaluar con precisión si alguien encaja en el equipo, es necesario transformar las preguntas en herramientas concretas de indagación sobre comportamientos pasados y decisiones reales.

Qué tipo de preguntas no aportan valor en la selección

Existen varias categorías de preguntas que conviene erradicar del repertorio de entrevista porque no ofrecen información relevante sobre el desempeño laboral futuro. Entre las formas de preguntar menos efectivas destacan las siguientes:

  • Preguntas hipotéticas sobre situaciones teóricas («¿qué harías si ocurriera X?»), las cuales solo miden la imaginación o el discurso del candidato, no su comportamiento real.
  • Preguntas trampa o acertijos de lógica que generan tensión innecesaria y no guardan relación con las tareas diarias de la empresa.
  • Preguntas demasiado genéricas o abstractas («¿qué significa para ti el compromiso?»), cuya respuesta suele ser una definición teórica sin conexión con la práctica.
  • Preguntas de autoevaluación subjetiva («¿te consideras una persona trabajadora?»), a las que ningún candidato responderá de forma negativa.

Este tipo de interrogantes favorece habitualmente a los perfiles con mayor soltura verbal o mayor preparación previa de entrevistas, dejando en desventaja a profesionales altamente competentes que expresan sus logros con mayor sobriedad.

Cómo reformular las preguntas para evaluar competencias reales

La técnica más eficaz para conocer la valía de un candidato consiste en pedirle que describa situaciones reales vividas en sus empleos anteriores. La conducta pasada en un contexto profesional similar es el indicador más fiable de cómo responderá esa persona ante retos futuros. En lugar de formular suposiciones, debes solicitar ejemplos específicos con detalles sobre el contexto, la acción realizada y los resultados obtenidos.

Ejemplo 1: Evaluar la gestión de plazos y presión

En lugar de preguntar «¿cómo te manejas bajo presión?», resulta mucho más útil reformular la cuestión de esta manera: «Cuéntame una ocasión reciente en la que tuviste un plazo de entrega muy ajustado con varios imprevistos. ¿Cómo organizaste tus tareas prioritarias y cuál fue el resultado final?». De este modo, la persona debe explicar su metodología de trabajo, su capacidad de organización y su reacción ante situaciones exigentes.

Ejemplo 2: Evaluar la resolución de conflictos

En vez de preguntar «¿sabes trabajar en equipo?», la alternativa eficaz es: «Describe un momento en el que no estuviste de acuerdo con la decisión de un compañero o de un responsable de proyecto. ¿Cómo abordaste la diferencia de opinión y qué acuerdo alcanzasteis?». Esta formulación permite observar la madurez profesional, la empatía y la capacidad de comunicación asertiva en entornos de trabajo compartidos.

Ejemplo 3: Evaluar la iniciativa y la autonomía

Sustituye la pregunta «¿eres una persona proactiva?» por una formulación basada en hechos: «Háblame de algún problema recurrente en tu anterior puesto que no fuera tu responsabilidad directa, pero que decidiste solucionar por iniciativa propia. ¿Qué pasos diste para resolverlo?». Con esta respuesta detectarás el grado real de iniciativa y el interés de la persona por mejorar los procesos de la empresa.

Estructurar la entrevista dentro de tu proceso de selección

Para que estas preguntas reformuladas surtan el máximo efecto, es conveniente aplicarlas de manera uniforme a todas las candidaturas que optan a una misma vacante. Cuando se realizan las mismas preguntas a todos los aspirantes y se anotan los ejemplos concretos aportados, resulta mucho más fácil comparar perfiles sin depender de la intuición o la simpatía personal.

Herramientas como JOBO ayudan a las empresas a estructurar y gestionar sus procesos de selección con mayor claridad, permitiendo organizar las fases de evaluación y mantener un seguimiento claro de cada candidatura. Al contar con un criterio definido y centrado en evidencias reales, las pymes pueden tomar decisiones de contratación con mayor seguridad y criterio.

¿Quieres ver cómo quedaría esto en tu proceso de selección?

Probar la herramienta

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son las mejores preguntas para una entrevista de trabajo?
Las preguntas más efectivas son aquellas orientadas a la conducta pasada del candidato. En lugar de preguntar por situaciones hipotéticas, es recomendable pedir ejemplos concretos de proyectos anteriores, problemas resueltos o decisiones tomadas. Esto permite observar competencias reales de forma objetiva.
¿Qué preguntas no se deben hacer en una entrevista laboral?
Se deben evitar las preguntas personales o discriminatorias sobre vida familiar, estado civil o ideología. Asimismo, conviene desechar las preguntas trampa o abstractas que no aportan información útil sobre la capacidad técnica ni el desempeño profesional del candidato.
¿Cómo preparar la guía de preguntas para un puesto específico?
Lo primero es identificar las tres o cuatro competencias clave requeridas para el puesto. A partir de ellas, redacta dos o tres preguntas basadas en experiencias pasadas para cada competencia y utilízalas de manera idéntica con todos los candidatos para comparar sus respuestas.